domingo, 13 de septiembre de 2009

* 183.- PARA ELISA, PARA ROSA.

Si quieres escuchar Para Elisa, pausa el reproductor de música de la columna de la derecha y dale a play en el vídeo.


El joven llevaba algo más de dos meses aguardando con inusitada ilusión la fecha de su cumpleaños. Aguardaba su mayoría de edad con la esperanza y el desespero con el que todo joven cree que en ese día su vida cambiará para siempre.

Con la experiencia vivida, ya sabes que en ese momento se produce una inversión temporal y los segundos que eran eternos se tornan en vertiginosos años cuyas hojas de almanaque caen incesantemente unas tras otras. Sólo el detenerte a saborearlas mientras las pasas, te permitirá disfrutar de ellas en cada instante.

El joven, cada mañana abría su correo, consultaba la prensa digital en su pc o en su portátil, guardaba alguna cosa en su disco duro externo o en su pen drive, a la vez que inmortalizaba algún momento en su digital de seis megapixels, escuchaba un vídeo en youtube o él útltimo mp3 descargado de su compositor preferido interpretado en un sólo de violín. Espíritu jovial y mente despierta que vive y disfruta su segunda oportunidad, que retoma espinillas a diario.

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No veía la hora de que llegase la fecha, de que pudiese llegar. Nunca se sabe, en cuestiones temporales nada se puede asegurar, todo es relativo.

Había reservado su tarta favorita para la ocasión, con dos velas en forma de números, conformando algunas decenas. Sabía que no debía, pero la ocasión podía permitirlo. Las ochenta primaveras de su compañera de vida se le antojaban más que suficientes para saltarse algunas normas escritas y gastarle una trastada a los consejos médicos.

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Las hojas de calendario caídas habían logrado borrar algunos recuerdos, sobre todo recientes, inmediatos. Pero no habían podido eliminar de su rostro la sonrisa amable que siempre le había acompañado. Incluso, le permitían tomarse con deportividad y buen perder las derrotas de memoria que el calendario le iba robando sin poderse desprender de su humor para reconocerlo.

Cariñosa, dadivosa y generosa no sólo para los suyos, siempre había dado muestras altruistas de su buen hacer.

Como un quinceañero junto a su novia en la primera tarde del primer paseo para contemplar su primera puesta de sol juntos, había aguardado la fecha de su ochenta cumpleaños. A sabiendas de que el tiempo podía jugarle una mala pasada, iba quitando una a una las hojas del almanaque mientras, sin tentar a la suerte, veía aproximarse el momento no sin alguna ruindad o mala pasada del incesante turbador.

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Llegó el día y, por fin, pudo contemplar su sueño hecho realidad en torno a una sencilla mesa familiar en la que la joven primaveral, pudo soplar las dos velas que daban forma a sus ochenta victorias plagadas de buenos y malos momentos, aliñadas de sabios consejos, caricias y ayuda.

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Sana envidia de muchos que, por unos u otros motivos, no han podido o no han sabido regar con buen vino la ocasión. Así sí que ha valido la pena, con voluntad y buenas maneras, desplegando solidaridades y compartiendo sonrisas con el común de los mortales, sin ser ajenos a algunos achaques y contrariedades.

Rosa y Manolo, ochenta y ochenta y dos. Olvidos y reloj. Sonrisas y mente envidiable. Olvida hechos, pero no ofrecer ayuda y regalar rostros relajados y asertivos. Lo mismo le da a un ordenador que arregla una radio. Impregna, deja herencia. Has aprendido a interpretarlo. Suena su violín mientras un turista se detiene a escucharlo, ignorante de que le está dedicando un sólo a su mujer, para Elisa, para Rosa.








1 comentario:

Anónimo dijo...

poder contar una historia como esta es de las cosas mas satisfactorias que te puede dar la vida, pocos llegan y de ese tanto muy pocos cuentan que han tenido una pareja con la cual compartir tantas cosas.

increible y hermoso...aparte el detalle de los violines fue lindisimo porque siempre aparecen en escenas romanticas y encajan a la perfeccion. Me gusta!


pd.


queria comentarte que los comentarios en mi blog solo de la ultima entrada, no los voy a publicar hasta el lunes proximo, por eso no ha aparecido el tuyo.
si me llego uno antes que el de hoy, pero sucede eso... si quieres enviar mas opciones de titulo seran vienvenidas! :)

mcuhas gracias..

abrazotes